Quiero compartir en este foro nuestra experiencia en el curso Open Water PADI impartido por el centro de buceo Buceo Hispania localizado en Mazarrón. Nos decidimos por este centro porque el curso estaba patrocinado por Decathlon, lo cual nos daba una cierta confianza, y además estaba bastante bien de precio (210 €). Luego entendimos dónde habían hecho los recortes para poder ofertar ese precio…. Definitivamente, nadie da duros a pesetas.
La planificación del curso es hacer la parte teórica en algún centro Decathlon de Madrid durante dos mañanas de un fin de semana terminando la mañana del domingo con el examen, y luego la parte práctica durante otro fin de semana en Mazarrón. Para la parte práctica la planificación era hacer el sábado por la mañana 4h en piscina, por la tarde las dos primeras inmersiones en el mar y el domingo por la mañana las otras dos inmersiones. Parecía bastante intensivo, pero se les presupone que son un centro profesional y si lo tienen así planificado, pues confiamos en ellos.
En la parte teórica tenemos un par de quejas que se pueden considerar menores comparadas con el desastre que fue la parte práctica y las cuales, si hubiesen sido aisladas y no hubiese comparado con la experiencia de otro amigo que hizo el curso con Oceania, ni siquiera las hubiese compartido en este foro. Pero ya que estamos puestos a escribir, os comentamos también los incidentes de la parte teórica. A mi amigo de Oceania le facilitaron el material teórico varias semanas antes de las clases de tal manera que cuando fueron a las clases ya se habían leído el libro. Además el examen no lo hicieron al terminar las clases, sino la tarde del sábado del fin de semana práctico. Esto hace que leyeran el libro antes, luego tuvieran las clases, pudiesen estudiar y repasar el material durante al menos una semana, y terminar con el examen. Estamos seguros de que asimilaron mucho mejor la teoría que nosotros, que el sábado por la mañana tuvimos el primer contacto con el mundo del buceo, recibimos un libro con la teoría por cada 2 alumnos (no tenían suficientes libros disponibles para todos los alumnos en Madrid, a los restantes nos dieron el libro cuando bajamos a Mazarrón) y el domingo a media mañana estábamos haciendo ya el examen.
Ahora vamos con la parte práctica. Las 4h prometidas de piscina se transformaron en algo más de 2h para un grupo de 8 personas y un único monitor. Había otra persona para echar una mano con la organización, pero monitor como tal sólo había uno. Por supuesto, es totalmente insuficiente. Una vez más, valga la comparativa con la única experiencia que conozco de mi amigo con Oceania: 8h de práctica en piscina para un grupo de 6 personas. En ese tiempo es claro que nos dejamos sin hacer un montón de ejercicios que en el libro de PADI venían para realizar en aguas confinadas. No hicimos el quitarnos la máscara del todo y volver a ponerla, estar al menos 1 min sin la máscara puesta, simular en horizontal el tiempo que sería un ascenso en caso de quedarnos sin aire, inflar el chaleco manualmente, los dos tipos de remolcado de compañero en caso de necesidad, uso de brújula, control de flotabilidad con el ejercicio denominado “El Buda”, y no sé si alguno más que ya no recuerdo. Con esas prácticas, nos fuimos al mar.
El sábado por la tarde no pudimos salir al mar por mal tiempo, de eso no culpo al centro de buceo, son imprevistos que pasan. Como ahora tendríamos que hacer las 4 inmersiones el domingo, quedamos a las 9 de la mañana en el centro para que nos diese tiempo a hacer 2 por la mañana y 2 por la tarde. La realidad: hasta las 11 no salimos porque primero dedicaron los barcos que tenían disponibles a salidas organizadas de buceadores ya titulados. Los alumnos del curso nos quedamos en última prioridad. Al fin y al cabo, como te obligan a pagar el 100% del curso por adelantando, con nosotros ya habían hecho el negocio. En cambio, a los ya titulados les cobran por salir a hacer la inmersión ese mismo día y de ahí el interés de ubicarlos en el barco cuanto antes. Finalmente salimos para iniciar las inmersiones con un patrón de barco que ¡era al mismo tiempo el monitor del curso! Esto quiere decir que, una vez llegamos al sitio de la inmersión, echaron el ancla al barco, nos fuimos todos a bucear y nadie se quedó en el barco. En la tercera inmersión de ese mismo día aprendimos la imprudencia que esto implica. Luego hemos seguido buceando en otros sitios y en el 100% de las ocasiones se queda alguien en el barco para que, si ocurre algo, sea el barco quien se acerque para el rescate y no tenga que ser el buceador quien por sus propios medios tenga que llegar al barco. Además de eso, ¿y si a quien le pasa algo es justo al monitor que es el único que sabe llevar el barco? Y por último, aún cuando no pase ningún imprevisto, las inmersiones no tienen por qué ser circulares. Bueno, pues iniciamos las inmersiones. Visibilidad: 3m en el mejor de los casos. Un grupo de 8 principiantes con un monitor que va en cabeza. Más te vale no tener ningún problema o quedarte atrás, porque no va ningún “monitor escoba” y en menos de nada pierdes de vista al resto del grupo. Baste la comparativa con mi amigo, el del curso de Oceanía: un grupo de 6 personas con 2 monitores. Hicimos algunos de los ejercicios que habíamos hecho en piscina y por primera vez en el mar nos hace quitarnos la máscara y hacer el ejercicio del Buda. Pero el resto de ejercicios que he nombrado antes no los practicamos ni en piscina ni en mar.
El remate viene en la tercera inmersión. El tiempo empieza a empeorar, hay muchas corrientes mientras buceamos y el monitor decide que terminamos la inmersión. Cuál es nuestra sorpresa cuando salimos a la superficie y difícilmente alcanzamos a ver el barco que se había quedado resguardado en una pequeña cala. El monitor está totalmente despistado, no se esperaba aparecer tan lejos. Las corrientes nos habían desviado y no se había dado cuenta. Ahora claro, el barco no puede venir a por nosotros porque ¡no hay nadie en él! Con olas en superficie y corrientes nos toca regresar al barco. Tardamos cerca de 30 min en conseguir alcanzar el barco nadando en superficie con todo el equipo de buceo.
Bueno, y la recomendación de hacer una parada de seguridad de 3 minutos a 5 metros durante el ascenso antes de salir a superficie, ¡nada de nada en ninguna de las inmersiones! Lo mismo que los chequeos mutuos CPTAO con tu compañero para ver que todo el equipo está correcto antes de tirarse al agua.
Y un último detalle que por él solo habla de la profesionalidad de este centro de buceo. No nos pidieron en ningún momento el certificado médico obligatorio para poder realizar el curso y prerrequisito antes de poder hacer ninguna inmersión. Solamente este “pequeño olvido” es suficiente para que no recomiende bajo ningún concepto a ninguno de vosotros Buceo Hispania.
Si sumamos el total de las imprudencias cometidas durante el curso (afortunadamente ninguna de ellas acabó provocando un accidente, pero bien podía haber pasado), la falta de planificación y las escasas prácticas en piscina, hacen que desaconsejemos totalmente trabajar con Buceo Hispania. Queremos dejar claro que no nos llevamos ningún tipo de comisión con Oceania, simplemente les nombramos aquí porque es el único centro con el que puedo comparar en base a la experiencia que me ha contado mi amigo de su curso.